Las vidas pasadas de los niños

oct 30th, 2010 by admin in Uncategorized
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Carol Bowman, Master en Ciencias, es una autora conocida internacionalmente, conferencista, consejera, terapeuta de regresión a vidas pasadas y pionera en investigaciones sobre la regresión. Sus primeros dos libros, “Las Vidas Pasadas de los Niños” (Bantman, 1997) y “Regresando del Cielo”) Harper Collins, 2001) son ahora clásicos dentro del campo de la reencarnación y han sido publicados y leídos en todo el mundo en dieciséis ediciones extranjeras.  Carol viene aplicando la terapia de regresión a vidas pasadas en adultos, durante casi dos décadas. Estudió con los pioneros en el campo de la regresión a vidas pasadas y posee un Master en Ciencias como Consejera de la Universidad de Villanueva.

Carol Bowman estuvo presente como ponente en el  6 ºCongreso Mundial de Espiritismo celebrado en Valencia los días 10, 11 y 12 de Octubre de 2010.

Os ofrecemos esta interesante entrevista:

TSM – ¿Cómo surgió en usted el interés de convertirse en una terapeuta en regresión a vidas pasadas?

CAROL BOWMAN – Durante la mayor parte de mi vida adulta, tuve alergias crónicas y enfermedades pulmonares. Aproximadamente a los 35 años me enfermé seriamente, sufrí asma y pleuresía. Durante el pico de una de esas crisis, tuve la visión del velorio de un hombre de 35 años que se estaba muriendo de tuberculosis en su cama. Esa visión apareció como una película de poca duración que avanzaba hasta llegar al funeral. En ese momento me pregunté si lo que estaba viendo no sería un recuerdo de mi vida pasada y si no estaría destinada a morir prematuramente, como él. Me preguntaba si no estaría repitiendo un modelo de mi vida pasada. Ese pensamiento me inquietó, pero no sabía qué hacer con esa información.

Poco después de tener esa visión, un amigo escuchó hablar sobre un terapeuta de vidas pasadas, que estaba de paso por la ciudad donde yo vivía. Sin saber exactamente qué era una regresión a vidas pasadas, concerté de inmediato una entrevista con el terapeuta, esperanzada en que me ayudase a comprender mi visión. En la primera sesión recordé dos vidas, durante las cuales había fallecido por lesiones en los pulmones: una de ellas, la muerte por tuberculosis del siglo XIX, que había visto previamente en aquella visión durante la crisis asmática y la otra, como una joven madre que moría en la cámara de gas durante la 2ª Guerra Mundial. Esas vidas no fueron una sorpresa para mí, ya que las había percibido en algún nivel de conciencia, por medio de emociones e impresiones pasajeras desde mi infancia. Sin embargo, los resultados de la regresión fueron extraordinarios. Mis síntomas físicos desaparecieron. También comencé a entender cómo poder hurgar algunos aspectos de mi personalidad actual en aquellas dos vidas. Yo estaba tan intrigada por lo que me había sucedido como que me decidí a aprender cómo realizar regresiones en otros. Busqué entrenarme en terapia de vidas pasadas con algunos de los precursores en ese campo y cursé la carrera en la universidad para obtener el título de consejero. Ninguna otra cosa, hasta ese momento, había atraído tan profundamente mi interés.

TSM – Profesionalmente, ¿cuáles han sido los aspectos que le proporcionaron mayores gratificaciones y desafíos en este campo?

CARL BOWMAN – Hace 20 años inicié mi investigación sobre los recuerdos en los niños y también comencé a entrenarme como terapeuta en vidas pasadas para adultos. Fue un gran esfuerzo encontrar pacientes que tuvieran una mente abierta a este tipo de terapia. La investigación sobre la reencarnación y la terapia de regresión a vidas pasadas no representaban como carrera, una elección práctica. No resultaba rentable. Pero yo estaba fascinada con la investigación de los recuerdos en los niños y veía resultados positivos en las regresiones a vidas pasadas de mis pacientes adultos. Además mi esposo me apoyaba. Esto me alentó a continuar. Ahora, veinte años más tarde, la terapia de vidas pasadas es mucho más aceptada, de modo sorprendente, por un nivel más amplio de personas. Finalmente, los pacientes me buscan. He publicado dos libros relativos a mi investigación sobre los recuerdos en los niños y me siento extremadamente gratificada al escuchar a los padres de todo el mundo, que me cuentan cuánto mis libros los han ayudado a ellos y a sus hijos. Me siento feliz de haber perseverado en esta carrera tan inusual. Sin duda, debía dedicarme a ella, a pesar de los obstáculos.

TSM – Personalmente ¿usted reconoce características de la reencarnación en su propia vida? ¿Cómo aborda usted el hecho de darse cuenta de esta posibilidad?

CAROL BOWMAN – Observo que muchos aspectos de mi personalidad, modelos de conducta, emociones profundas, actitudes, y sin lugar a dudas síntomas físicos, se corresponden directamente con las vidas que he recordado durante las sesiones de regresión. Una vez que uno recuerda una o más vidas anteriores, es como si las piezas perdidas de un gran rompecabezas encontraran su lugar. De repente, los aspectos aparentemente incongruentes de nuestras personalidades, capacidades e intereses adquieren un sentido perfecto. Es un alivio, cuando estas partes ocultas de nuestro ser más profundo se revelan. Y añaden una incalculable profundidad y riqueza a nuestra comprensión de quienes somos realmente.

TSM – Una encuesta Norteamericana, conducida por la O.D.C., mostró que sólo el 25 % de la gente cree en la reencarnación. ¿Puede usted prever en qué momento este concepto se convertirá en una tendencia generalizada entre el público?

CAROL BOWMAN – Observo una aceptación mucho mayor de la reencarnación y las vidas pasadas por parte del público en general en los últimos años. En la medida que mayor cantidad de personas es expuesta a tratamientos responsables sobre este tema a través de libros, televisión y radio, más aún se encuentra deseosa de hablar y revelar sus propias experiencias. Creo que si se hiciera una encuesta popular, hoy por hoy más del 25 % de la población expresaría su creencia en la reencarnación.

TSM – ¿Tiene usted una explicación de las razones por las que algunas personas, especialmente los niños, recuerdan vidas anteriores? El Dr. Stevenson también afirmó la existencia de elementos relativos a la muerte, que llevamos de una vida a la siguiente. ¿Usted diría que es posible reconocerlos en nosotros mismos en relación a signos de comportamiento y / o biológicos y predisposiciones?

CAROL BOWMAN – Parecería que muchos niños de corta edad, en todo el mundo, en diferentes culturas, tienen recuerdos espontáneos de vidas anteriores hasta aproximadamente los siete años de edad. Forma parte de una etapa natural del desarrollo. Los recuerdos son más accesibles en los niños, desde el momento en que aún no han aprendido que no es posible tener esos recuerdos, y no tienen idea sobre los diferentes estratos de la experiencia de la vida actual. Los recuerdos de los niños son más puros y concretos. Muchos de los recuerdos sobre los que oímos hablar a los niños, se refieren a muertes anteriores, generalmente traumáticas. La muerte traumática deja una carga emocional fuerte, que queda grabada en el alma. Los sentimientos, pensamientos y sensaciones físicas que rodean al trauma se bloquean energéticamente en el momento de la muerte y reaparecen en cierto grado en la vida futura. Si la energía alrededor del trauma es lo suficientemente fuerte, las sensaciones citadas se manifestarán en la primera infancia como modelos emocionales, mentales y físicos. El niño puede expresarlos verbalmente, o como un temor determinado, ansiedad, aversión u otro comportamiento o emoción. Síntomas físicos y marcas de nacimiento pueden tener correspondencia con heridas mortales o lesiones ocurridas en la vida anterior. Algunos juegos recurrentes de los niños son en realidad incidentes de la vida pasada, y pueden ser interpretados como la búsqueda que el alma del niño realiza para alcanzar la comprensión y la conclusión de su experiencia en la vida pasada. Los recuerdos positivos también se llevan a la otra vida. Ellos pueden ser expresados a través de sabiduría, talentos, actitudes, fuertes lazos de amistad, u otros aspectos de la personalidad. A veces, los niños hablan afectuosamente de sus anteriores familias, sus cónyuges o hijos. Si miramos atrás hacia nuestra infancia, podríamos reconocer que ciertas particularidades de la personalidad, fobias, dinámicas familiares, o aún grandes acontecimientos en nuestros primeros años, son repeticiones de la vida pasada. Ellos constituyen las primeras señales de los patrones kármicos que dominan nuestras vidas y van más allá de esta vida actual. Los modelos del pasado están allí, si sabemos cómo buscar.

TSM – ¿Cuál es la terapéutica de la terapia de regresión? ¿Cuándo diría usted que la terapia de regresión se hace necesaria?

CAROL BOWMAN – Considero que los beneficios terapéuticos de la regresión a vidas pasadas en los adultos tiene un doble propósito: la liberación de la energía y emociones del trauma de una vida pasada y el reconocer y activar la sabiduría y habilidades del pasado. En ambos casos puede ser curativa y beneficiosa. Trabajo con muchas personas que han pasado por una terapia debido a dificultades en sus relaciones, problemas emocionales de toda índole y de salud. Algunas de ellas sienten que se “dan contra una pared” en la terapia tradicional, que llegan hasta un nivel dentro de su problema que no pueden resolver, o a un modelo recurrente que persiste. Algunas veces la historia de la vida pasada es la pieza faltante.Una vez que la experiencia de la vida pasada se vuelve conciente a través de la terapia de regresión, la persona adquiere una perspectiva completamente diferente de sus cuestiones personales. Precisamente la comprensión de modelos kármicos originados en vidas anteriores que están reviviendo, los ayuda a explicar la razón esencial de estas cuestiones y a resolver los problemas inconclusos. Además obtienen una comprensión más profunda de cómo es la tarea de sus almas en el presente. He visto muchos problemas solucionarse rápidamente mediante la terapia de regresión a vidas pasadas.

TSM – ¿Es posible que algunas personas puedan resultar aún más confundidas o encuentren una traba en sus vidas, después de recordar experiencias de vidas anteriores? ¿Usted recomendaría también atenerse a ciertas pautas en las terapias de regresión? ¿Podría la terapia de regresión ayudar a tales personas a recuperar el control de sus vidas?

CAROL BOWMAN – No he visto ni oído de nadie que haya quedado trabado en una experiencia de vidas pasadas mientras al atenderse con un terapeuta experimentado y adecuadamente entrenado. Un terapeuta experimentado sabe cómo guiar pacientes aun a través de los recuerdos más traumáticos. En un sentido, quedamos estancados en una experiencia de vidas pasadas, cuando la memoria permanece inconsciente. Continuamos reaccionando con los mismos mecanismos desafortunados frente al material inconsciente y parece que no podemos cambiar el modelo. Una vez que comprendemos lo que el modelo es y cuales son sus orígenes, es más fácil de cambiar. Parte del trabajo durante una sesión de regresión, consiste en identificar y liberar la energía emocional y mental que rodea a un tema. Todo se reduce a la liberación y la transformación de la energía. La regresión a vidas pasadas puede ser considerada un trabajo emocional muy intenso. No es para todos. No es recomendable en un principio, por ejemplo, para un paciente que haya tenido un trauma severo y prolongado en su niñez. En ese caso se deberá comenzar con terapia tradicional. Tampoco la recomiendo para alguien que esté en crisis, en medio de un trauma, como la muerte reciente de un ser querido. En tal situación les aconsejo esperar al menos unos meses antes de considerar la posibilidad de hacer una regresión a vidas pasadas. No es recomendable para personas que sufren esquizofrenia u otras enfermedades mentales serias. No parece ser efectiva en pacientes que estén recibiendo grandes dosis de ansiolíticos o antidepresivos, porque sus emociones están excesivamente amortiguadas. Al buscar un terapeuta especializado en terapia de regresión a vidas pasadas, es importante averiguar acerca de su experiencia y entrenamiento. Si aprendieron a efectuarla en un seminario de una semana de duración, no es suficiente. Esta terapia requiere habilidad, experiencia y conocimiento para ayudar a los pacientes a revivir una muerte traumática en la vida pasada. Si el terapeuta es inexperto en el trabajo de vidas pasadas, el paciente podría abandonar la sesión con una carga de emociones fuertes. En ese sentido, se sienten trabados en su conflicto. A veces el paciente requiere más de una sesión para resolver un modelo profundamente arraigado. Sin embargo un terapeuta experimentado sabrá qué hacer. Sabe cómo abordar la experiencia de la muerte en la vida pasada, la cual podría ser el puntapié inicial de la curación en la regresión.

TSM – El 14 de abril pasado, usted fue invitada para ser la oradora en la apertura del Tercer Simposio Espírita de Estados Unidos intitulado “Reencarnación: Vida, Libertad y Búsqueda de la Felicidad”. Fuimos testigos de cómo usted conmovió al público al punto de ovacionarla de pie. ¿Podría compartir su impresión sobre la experiencia personal en el Simposio?

CAROL BOWMAN – Honestamente, puedo decirles que nunca me sentí tan afectuosamente bienvenida y recibida como en el Simposio realizado en Boston. Estaba emocionada de regresar a Boston, lugar donde había vivido como estudiante universitaria y donde por primera vez acepté la realidad de la reencarnación. Mientras me encontraba de pie sobre el podio del Faneuil Hall, percibí olas de energía positiva proveniente de la audiencia. Y sentí una energía transformadora que se originaba en el recinto mismo, aún cargado con el espíritu de la Revolución Norteamericana. Ahora comprendo que entre los Espiritistas podemos hablar libremente sobre ideas y creencias que no son compartidas por la cultura y religión dominantes en este país. Entonces, en este sentido, somos revolucionarios. Me considero afortunada de que Vanesa Anseloni me haya invitado a participar de tan increíble evento. Nunca olvidaré el amor y el apoyo que la audiencia me ofreció al concluir mi exposición. Tengo que admitir, que fue casi arrolladora y humilde.

Extraído de la “Revista espirita”

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